- Odio es la colera de los débiles.
- Hay dos maneras de conseguir la felicidad: una, hacerse el idiota; otra serlo.
- La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre.
- El cuchillo no conoce a su dueño.
- No hay amor más sincero que el amor a la comida.
- Para hacer negocios no se requiere ingenio, basta con no tener delicadeza.
- La ignorancia de muchos le da poder a pocos.
- Los animales son buenos amigos, no hacen preguntas y tampoco critican.
- El uso determina la función.
- El hombre se diferencia del animal en que bebe sin sed y ama sin tiempo.
- Fruta nueva... ¿quién no la prueba?.
- La claridad es el barniz de los maestros.
- El amor nace del recuerdo; vive de la inteligencia y muere por olvido.
- El que ríe de último no entendió el chiste.
- Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.