- El que madruga encuentra todo cerrado.
- El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo.
- El verdadero odio es el desinterés, y el asesinato perfecto es el olvido.
- Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.
- Podrán cambiar tus palabras, pero nunca tus silencios.
- A buen entendedor pocas palabras.
- El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.
- El liderazgo es la oportunidad de servir, no de lucirse.
- El hombre ama poco y a menudo, la mujer mucho y raramente.
- En muchas cosas de la vida la laboriosidad puede conseguir más que el genio.
- El mejor y más grande rey es aquel que hace la tierra más fértil.
- Uno se busca en la felicidad y se encuentra en el sufrimiento.
- El silencio de los envidiosos es el mejor elogio a que puede aspirar un autor.
- La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
- La prueba más clara de sabiduría es una alegría continua.