- Donde hay poca justicia es un peligro tener razón.
- El hombre ama poco y a menudo, la mujer mucho y raramente.
- El que ríe de último no entendió el chiste.
- Aguante la vieja de la esquina, por que siempre fue mezquina.
- De los tiempos el que más corre es el alegre.
- Lo principal no es ser feliz, sino merecerlo.
- En mi barrio yo vacilo y en el tuyo marco estilo.
- Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.
- Necesito la literatura para comprender al mundo.
- El poder sigue siendo ese gran delincuente impune.
- Un hombre no aprende a comprender nada a no ser que lo ame.
- No hay grito de dolor que en lo futuro no tenga al fin por eco una alegría.
- Cómo quisiera ser pedo... para hacer tronar esas nalgas.
- Es mi amigo aquel que me socorre, no el que me compadece.
- He cometido el peor pecado que uno puede cometer: no he sido feliz.